Quizás usted se haya hecho esta pregunta antes, o quizás tenga una idea somera sobre el tema, sin terminar de entender del todo qué es un avalúo y para qué sirve. En este artículo esperamos clarificar sus dudas al respecto y hacer patente la importancia del Corredor Público en la elaboración de avalúos.
Aunque existen diversas definiciones, en términos generales un avalúo es la opinión de un experto acerca del valor económico de un bien, servicio, derecho u obligación. De esta forma, todo lo que sea susceptible de ser tasado en dinero puede ser valuado; como ejemplo podemos citar una casa o un auto en el caso de bienes, un usufructo o una concesión en el caso de derechos, incluso se pueden valuar cosas que no se pueden ver ni tocar, como es el caso de los bienes intangibles (marcas, patentes, el crédito mercantil de un negocio, entre otros).
En México no existe propiamente una carrera universitaria de Valuador, algo que sí se da en Europa por ejemplo, por dicha razón en nuestro país esta actividad es realizada por profesionales de distintas disciplinas, quienes después pueden realizar especialidades o maestrías en valuación; esto también obedece a que existe toda una gama de subespecialidades dentro de esta actividad, lo cual la convierte en multidisciplinaria. Por dicha razón es que vemos arquitectos, ingenieros y contadores dentro de la valuación, sólo por citar algunas profesiones. Como parte de esta heterogénea gama de profesionales de la valuación, también se encuentra el Corredor Público, ya que además de ser expresamente facultado por la ley como perito valuador, diariamente trabaja con el valor de cambio de todo tipo de bienes.
El avalúo hecho por un Corredor Público brinda un sinfín de beneficios, por ejemplo: en un juicio puede fungir como prueba plena; en materia civil, puede servir para respaldar el valor de compraventa de un bien inmueble o para valuar un caudal hereditario; en materia mercantil, para conocer el valor de una marca o de un negocio en marcha; en materia de impuestos, puede servir para garantizar el interés fiscal en un juicio, para deducir el impuesto sobre la renta por mejoras hechas a una propiedad, para respaldar estudios de precios de transferencia, etc.
Además de lo anterior, la actividad valuatoria del Corredor Público cuenta con un marco jurídico sólido, que le da certeza y seguridad jurídica a sus avalúos. Este marco jurídico se compone por la Ley Federal de Correduría Pública y su reglamento, por el Acuerdo que establece los lineamientos a seguir por los Corredores Públicos para expedir avalúos y por la Norma Mexicana de Servicios de Valuación.
Con lo anterior, esperamos haber aclarado algunas dudas sobre qué es un avalúo y su utilidad. Cuando requiera de uno, ya sea para la toma de decisiones en su negocio, la transmisión de un bien o simplemente para conocer el valor de cierta mercancía, no dude en acudir con un Corredor Público, valuador experto en comercio, que sin duda le brindará un servicio ágil y de calidad.
Roberto Arnoldo Flores Martínez.
Corredor Público 29 en la Plaza de Nuevo León.